Durante la vida, a veces surgen situaciones inesperadas en las que un familiar o persona cercana necesita apoyo para gestionar sus asuntos más esenciales. En esos momentos, la figura de la guarda de hecho puede ser la respuesta ideal. Pero, ¿qué es exactamente y cómo se aplica? A continuación, le explicamos todo lo que necesita saber.
¿Qué es la guarda de hecho?
La guarda de hecho es una situación jurídica reconocida por la ley en la que una persona asume, de forma voluntaria y no formalizada, la protección y cuidado de otra que no puede valerse por sí misma. Esto suele ocurrir en casos de incapacidad temporal o permanente, como enfermedades, discapacidades o edad avanzada.
Esta figura actúa como una herramienta eficaz para garantizar que los intereses y derechos de la persona protegida estén cubiertos mientras se gestiona una solución más formal, como la tutela o curatela.
¿Quién puede ser guardador de hecho?
Cualquier persona que esté dispuesta a asumir esta responsabilidad puede convertirse en guardador de hecho. En la mayoría de los casos, suelen ser familiares cercanos, como hijos, padres, hermanos o cónyuges. Sin embargo, también puede ser una persona de confianza designada por el entorno de la persona que necesita ayuda. Lo importante es que el guardador de hecho actúe en beneficio de la persona que protege, con diligencia y respeto por sus derechos.
¿Cómo se formaliza y acredita la guarda de hecho?
Aunque se trata de una figura no formalizada, es recomendable acreditarla para facilitar trámites y proteger a ambas partes. Esto se puede hacer mediante un documento elaborado ante notario.
En Notaría Aparicio, podemos ayudarle a formalizar este tipo de documento, proporcionando seguridad jurídica y claridad en las responsabilidades asumidas.
¿Tiene dudas sobre la guarda de hecho?
Contacte con nosotros para recibir asesoramiento personalizado. En Notaría Aparicio, estamos aquí para ayudarle a tomar las mejores decisiones para proteger a sus seres queridos.
